Te perdí, pero te sigo esperando, sí, te perdí pero cada día te extraño, cada sueño estás tú, te siento presente aun que no lo estés. Te rendiste y te fuiste, dudabas de ti, creías que no había sitio para ti.
Este Post va dedicado a mí, a mi yo fuerte, valiente, decidido, feliz, a mi yo antiguo que por cosas de la vida se fue, pero que estoy convencido que volverá, y volverá mejor que nunca, todo a su tiempo.
De verdad lo espero, lo extraño, con su parte de cabrón que con cierta racionalidad le daba igual el resto de gente porque se ponía por delante, ese yo que sabía disfrutar de cualquier cosa que le propusieran, el yo que tenía ganas siempre de cosas, que lo tenía todo muy claro, ese yo el cual hasta respetaba y admiraba.
Al final, la vida es un momento muy breve si lo comparamos con los años que tiene la Tierra o de cuando data el primer ser vivo, la vida son momentos, son vivencias y nosotros a lo largo de nuestra vida, vamos cambiando conductas por vivencias que nos van marcando.
Me echo de menos, mucho, pero a la vez siento que no puedo recuperarlo ya, quiero y no puedo, pero se que ahí está, sentado en el banquillo esperando para salir a jugar el partido que es la vida, por eso tampoco me preocupa, porque sé que poco a poco volverá.
No pierdas la mejor esencia, que eres tú.
Deja un comentario